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InicioAlicanteUna testigo del ‘crimen de Polop’: «Cano era un borracho, un loco y un mal alcalde»

Una testigo del ‘crimen de Polop’: «Cano era un borracho, un loco y un mal alcalde»

Una testigo del 'crimen de Polop': «Cano era un borracho, un loco y un mal alcalde»

La mujer que relevó al principal acusado del crimen en la Alcaldía se mostró dura con él y su actitud. «Le decía ‘tú ni eres hombre ni eres nada’ o ‘no lo quiere ni su familia». Su testimonio apuntala la tesis de la Fiscalía de que el crimen se cometió por «odio».

El principal acusado y sucesor del alcalde fallecido a tiros en 2007 de Polop Alejandro Ponsoda, Juan Cano, era un «borracho, un loco y un mal alcalde», según el testimonio de una testigo leído ayer ante el jurado popular que enjuicia este crimen en la Audiencia Provincial alicantina.

Estas palabras sobre el considerado cerebro del asesinato, Juan Cano, fueron emitidas en la fase de instrucción por la popular María Dolores Zaragoza, que fue alcaldesa de Polop entre diciembre de 2009 y junio de 2011, cuando relevó al anterior una vez que fue detenido por la Guardia Civil por su supuesta participación.

Zaragoza falleció posteriormente por una grave enfermedad, por lo que su declaración en instrucción fue leída ayer ante los seis hombres y tres mujeres del jurado popular.

Según este testimonio, Cano (PP), entonces vicealcalde y concejal de Urbanismo, consideraba como su «enemigo político número uno» al también popular y alcalde, su compañero Alejandro Ponsoda, a quien «siempre trataba de forma despectiva» y le decía que era un «inútil» y que «no sirve para nada».

«No lo quiere ni su familia», relató Zaragoza sobre lo que solía decir Cano del fallecido, así como otras frases como «ni eres hombre ni eres nada», con otras alusiones a la vida íntima del regidor asesinado.

La ex alcaldesa de Polop también declaró en instrucción que era «habitual que Cano fuera ‘alegre’ (en alusión a la bebida) a las reuniones en el ayuntamiento» sobre todo después de las once de la mañana, ya que era frecuente que antes ingiriera alcohol en el bar de la piscina municipal. Indicó que, sin alcohol, Cano tenía un carácter «afable» pero que si consumía su talante se volvía «insoportable e, incluso, daba miedo», y añadió que su faceta de «intimidador» le provocó a ella misma llegar a tener «miedo» de que le pasase «lo mismo que a Alejandro (Ponsoda)».

Aunque aclaró que desconocía «si Cano mató a Alejandro», la ex alcaldesa indicó que el acusado le trasladó que el hecho de ser relegado en las listas electorales de cuatro años antes (en 2003 tras una denuncia por un supuesto soborno) y quedar fuera del ayuntamiento durante 4 años antes de volver como número dos, le sentó mal y que aquello provocó que se sintiera «defraudado» por Ponsoda, a quien veía como «una mala persona». Este testimonio refuerza la tesis de la investigación sobre que el móvil del crimen pudo ser el «odio» de Cano hacia Ponsoda, en un juicio en el que se piden 25 años de cárcel para el sucesor de la víctima.

Del mismo modo, la fiscal y la acusación particular, que ejercen la mujer e hijas de Ponsoda, piden la misma pena para el empresario local del calzado Salvador Ros y para el dueño y el gerente del club de alterne Mesalina (donde se cree que se ideó el crimen), Pedro Hermosilla y Ariel Gatto, y un total de 27 para los tres presuntos sicarios: Raúl Montero y los checos Radim Rakowski y Robert Franek.

El asesinato de Alejandro Ponsoda se produjo el 19 octubre de 2007 cuando regresaba a su domicilio, situado en la pedanía de Xirles, y según el sumario recibió tres disparos, aunque solo uno de ellos le impactó en la cabeza, lo que acabó provocando su muerte ocho días después en el Hospital General de Alicante. Cano le relevó al frente de la alcaldía como número dos de la lista del PP hasta que, al cabo de dos años, fue detenido junto a los otros seis acusados por, supuestamente, orquestar y ejecutar el crimen con el móvil de un odio personal.Ponsoda había sido alcalde entre 1995 y el momento del crimen, y le sucedió Cano.

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