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Rutas: Qué ver, dormir y comer en Vilafranca (Castellón) Museo de la piedra convertida en arte

En 2019, la UNESCO declaró la arquitectura de piedra en seco Patrimonio de la Humanidad. Vilafranca, un municipio en el interior de Castellón, ha convertido estas construcciones sin argamasa en su seña de identidad. Nada mejor que un paseo por su museo y, sobre todo, por sus sendas para conocer en primera persona este paisaje humanizado.

La arquitectura siempre ha sido un buen motivo por el que emprender un viaje. Dar un rodeo por el románico catalán; fotografiarse ante la silueta del acueducto de Segovia; impresionarse ante al alarde constructivo alrededor de la Potsdamer Platz berlinesa. Se trata de obras emblemáticas, grandilocuentes, alzadas por maestros, las unas, y por arquitectos, las otras, con la voluntad de transcender. A veces, sin embargo, quienes alzaron las construcciones no fueron arquitectos, ni maestros, ni mucho menos personas instruidas. Los hacedores, en estos casos, fueron personas anónimas que, por pura necesidad, levantaron construcciones que respondieran a sus necesidades de supervivencia.

Mil kilómetros de pared en seco.
Mil kilómetros de pared en seco.

Un claro ejemplo de esta arquitectura popular es la técnica de piedra en seco, un tipo de construcción sin argamasa que a día de hoy se puede encontrar en muchos puntos de la cuenca mediterránea, de Francia a Creta, de Israel a Marruecos. Sin embargo, no hace falta irse tan lejos para admirar esta peculiar técnica constructiva que el año pasado fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Las hay en las Islas Baleares y en Cataluña, y también en Aragón, abundantemente, si bien es en un pequeño municipio del norte de la Comunidad Valenciana, a 1.125 metros de altitud, donde han decidido convertir esta riqueza pétrea en reclamo turístico. El pueblo en cuestión se llama Vilafranca y se vanagloria de ser el municipio con más paredes de piedra y casetas de piedra en seco dispersas por su término municipal: más de mil kilómetros de pared y más de mil casetas. ¡Ahí es poco!

Caballos en un cercado de piedra en seco.
Caballos en un cercado de piedra en seco.

Para quienes tengan curiosidad en adentrarse en este patrimonio humano la mejor opción es dirigirse en primer lugar al Centro de Recepción de Visitantes y el ‘Museo de la Piedra Seca’, situados en el casco antiguo de Vilafranca. El museo abrió sus puertas el año 2006 y, 13 años después se ha convertido en una referencia en esta materia. Una visita guiada junto al técnico de turismo del municipio sirve para adentrarnos en este valioso paisaje humanizado y también para responder a las primeras preguntas: ¿Qué sentido tiene esta técnica constructiva? ¿Cuál es el secreto de su perdurabilidad?

Para dar respuesta a lo primero hay que entender la realidad de este enclave, y en general, de las comarcas de Els Ports y Maestrat: situado en las últimas estribaciones del sistema Ibérico, se trata de un territorio de clima riguroso (¡sí, a una hora en coche del mar Mediterráneo también hace frío!) y con unos suelos poco fértiles, salpicados de piedras aquí y allá. A los habitantes de esta zona, pues, no les quedó otra opción que hacer de la necesidad virtud: durante generaciones –y mientras el sector primario fue la base económica de este territorio– desenterraron miles de piedras para ganar metros de cultivo y aferrarse a una agricultura de subsistencia. Fue un proceso de transformación de la tierra hercúleo que llevaron a cabo los labradores de la zona por pura necesidad, el «testimonio de una epopeya popular, anónima, enorme», como lo calificó el celebrado escritor y periodista catalán Josep María Espinàs.

Caseta de aperos, también sin argamasa.
Caseta de aperos, también sin argamasa.

‘Tota pedra fa paret’

Porque con todas aquellas piedras, aquellos humildes e involuntarios arquitectos levantaron interminables muros y salpicaron el horizonte de casetas (barracas las llaman en otros puntos de la península), unas construcciones adustas y sencillas que utilizaron para guardar aperos o refugiarse si en mitad de un pastoreo amenazaba tormenta.

El paraje que rodea al pueblo, idílico
El paraje que rodea al pueblo, idílico

Entrar en el interior de una de estas casetas y echar la vista hacia arriba para observar sus falsas bóvedas es una delicia: las losas van sobresaliendo las unas sobre las otras hasta cerrarse en el punto más alto y configurar un cerramiento insuperable, impermeabilizado, sin un gramo de argamasa ni una viga de madera. Una estructura perfecta, integrada en el paisaje, estable, bioclimática, a su manera, donde cada piedra, ya sea grande o pequeña, tiene su función en el sostenimiento de la estructura. Porque, como dicen en la zona, «tota pedra fa paret» (toda piedra hace pared), un dicho que se aplica a esta técnica arquitectónica pero que bien se puede aplicar a cualquier faceta humana.

Las escaleras se construían en los muros para subir de un bancal a otro.
Las escaleras se construían en los muros para subir de un bancal a otro.

Como no hay teoría sin práctica, lo mejor que puede hacer el visitante curioso es pasearse por alguno de los muchos senderos y azagadores que atraviesan el término municipal de Vilafranca. Lo más adecuado es dejarse guiar por alguno de los tres itinerarios que el ‘Museo de Piedra Seca’ ha diseñado para a ver in situ este patrimonio declarado Bien de la Humanidad. Son paseos agradables, de dificultad baja y bien señalizados, aromatizados por el espliego y el tomillo. A través de estos itinerarios los visitantes pueden acercarse a la complejidad de esta técnica constructiva, cuyo principal secreto es colocar cada una de las piedras reposando sobre otras dos.

Pero hay más por descubrir: saber qué es una piedra gorronera, subir por una escalera, intentar pasar por un contador de ovejas, distinguir una caseta redonda de una cuadrada, descubrir la magnificencia de sus pesados dinteles… En definitiva, dejarse llevar por la belleza calcárea de este paisaje construido después de un duelo entre seres humanos y piedras que, en beneficio de ambas partes, ha quedado en tablas.

La técnica de construcción en seco, totalmente integrada en el pueblo actual.
La técnica de construcción en seco, totalmente integrada en el pueblo actual.Donde Comer nuestra recomendación: Restaurante La Carrasca 

Situado junto a la famosa «Carrasca de Culla», una encina de medidas espectaculares declarada árbol monumental de la Comunidad Valenciana.

Aquí podrá comer todo tipo de carnes a la brasa y platos típicos como la olla de garbanzos, el conejo con caracoles y robellones o el tombet de cordero.ç

Restaurante rural en Culla, donde encontrará exquisita cocina tradicional elaborada con productos de proximidad y un trato familiar.

Sus propietarios, Cati y Miguel, adquirieron el restaurante en 2006. Desde entonces han conseguido convertirlo en todo un referente en la comarca, gracias a la delicadeza y cariño con la que desempeñan su trabajo.

La Carrasca es un lugar para sentirse como en casa. Una acogedora y tranquila masía, rodeada de un entorno envidiable y una cocina auténtica que conserva el saber hacer de antaño.

El local cuenta con tres comedores con una capacidad aproximada de 12, 20 y 30 comensales, pudiéndose convertir en comedores privados. También dispone de una amplia terraza, ideal para pasar un día tranquilo, rodeado de naturaleza y descubrir los tesoros gastronómico que esconde l’Alt Maestrat.

Dirección:

Teléfono: 964 76 21 76 / 649 33 48 91
Correo electrónico:  rtelacarrasca@hotmail.es
Horario: Abierto todos los días en horario de verano. El resto del año abierto sábados, domingo y festivos. Para otros días consultar. Recomendamos reserva previa.

Donde dormir nuestra recomendación: La Casa del Mercat

Oferta: 20% de descuento por la reserva de 2 noches y 25 % por la reserva de 3 noches.

La casa del Mercat, en Vilafranca o Villafranca del Cid, es un alojamiento con diferentes apartamentos de estilos y capacidades. Desde un apartamento para dos personas con bañera hidromasaje, otro alojamiento de 4 plazas y dos de 6 plazas. Su ubicación es idónea para visitar los cercanos pueblos de Morella, Iglesuela del Cid o Cantavieja,Mirambel, Ares o Benasal, al tiempo que visitar sus recursos naturales, especialmente sus construcciones de piedra en seco, un paisaje único de reconocimiento internacional.
Pueblo ubicado en el interior de Castellón, en una zona montañosa, 1125 metros de altitud, pero al mismo tiempo a menos de 1 hora de la costa.

Apartamento «La Gorronera» (4 plazas) con bañera hidromasaje en habitación de matrimonio.
Apartamento «La Caseta» (6 plazas)
Apartamento «La Caletxa» (6 plazas)
Apartamento «La Contador» (2 plazas) con bañera hidromasaje en la habitación.

Todos totalmente equipados tanto en la habitación-aseo, cocina, salón televisión-DVD, Internet, etc.
Contando con un espacio común de patio y bodega-barbacoa, para el disfrute de todos los alojados

Teléfono:(+34) 654 908 395  (+34) 655 627 628

Dirección: San Miguel, 16 – Villafranca del Cid/Vilafranca (Castellón)

Coordenadas: Latitud 40.426954111344 – Longitud -0.257428013620

VILATUR cuenta con una ubicación privilegiada, en el interior de Castellón y limítrofe con el maestrazgo turolense.

Nos permite visitar poblaciones tan emblemáticas como Cantavieja, Iglesuela del Cid, Morella, museos de arte rupestre como el de la Valltorta (Tirig).

Además la proximidad con el litoral valenciano nos hace fácil la visita a localidades costeras tan encantadoras como Peñíscola.

En pleno contacto con la naturaleza y alejado del trasiego de la ciudad, Vilatur ofrece los parajes de la zona del Maestrazgo, en la Comunidad Valenciana, desde Vilafranca y Catí, un lugar perfecto de ocio y descanso para nuestros visitantes.

Lugares de interés

En pleno contacto con la naturaleza y alejado del trasiego de la ciudad, en los parajes de la zona del Maestrazgo, en la comunidad valenciana, desde Vilafranca , un lugar perfecto de ocio y descanso para nuestros visitantes.Cuenta con una ubicación privilegiada, en el interior de Castellón y limítrofe con el maestrazgo turolense, nos permite visitar poblaciones tan emblemáticas como Cantavieja, Iglesuela del Cid, Morella, museos de arte rupestre como el de la Valltorta (Tirig). Además la proximidad con el litoral valenciano nos hace fácil la visita a las playas y localidades costeras tan encantadoras como Peñíscola.Centros de acogida y aventura:

• Saltapins ( circuitos de aventura, puentes tibetanos, tirolinas, etc)
• Centros BTT ( Bicicleta todo terreno ) en el Maestrazgo y Els ports.
• Museo y abrigos de arte rupestre de la Valltorta.
• Yacimientos arqueológicos de Cinctorres (dinomania).
• Museo de la piendra en seco de Vilafranca.
• Ciudad amurallada de Morella.

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