Enrique, marinero de la armada.
Enrique, marinero en la reserva desde 2017.

No es un caso aislado

No es algo que sólo le haya pasado a Enrique. Y es que 1.200 militares, soldados, marineros, cabos y cabos primeros, tendrán que abandonar en 2020 el Ejército el día de su 45 cumpleaños, si no han conseguido ascender o no han conseguido una plaza permanente en esta institución. Asimismo, se calcula que, desde 2019 hasta 2036, 50.048 militares dejarán las fuerzas armadas debido a esta situación, según datos aportados por el Gobierno ante un pregunta parlamentaria, la pasada legislatura, del exdiputado de Unidas Podemos Juan Antonio Delgado.

Lo harán a raíz de la aprobación de la Ley de Tropa y Marinería de 2006, por la cual se ofrece a estos servidores públicos «un compromiso de larga duración», es decir, alargar su carrera hasta la edad anteriormente citada y luego pasar a ser «reservistas de especial disponibilidad», cobrando una asignación de 645 euros mensuales (no contributiva), compatible con el trabajo en empresas privadas. 

El reservista de especial disponibilidad no tiene la condición de militar, pero se encuentra dispuesto a incorporarse a las Fuerzas Armadas cuando, en situaciones de crisis, lo autorice el Consejo de Ministros con carácter excepcional.

El cambio legislativo se hizo en su momento, sostiene Enrique, porque, entre otro factores, «poca gente entraba en el Ejército, ya que en otros sectores, como la construcción, había trabajo». Por ello, decidieron alargar la carrera de muchos militares sin plaza fija (muchos cobran sueldos que no superan los 1.000 euros) que, con anterioridad, se veían en la calle al «cumplir 12 años de servicio o los 35 años de edad».

militares Defensa

Más plazas

«El Gobierno se comprometió a darnos una formación y una titulación a través de la Ley de Tropa y Marinería y a facilitarnos una salida laboral, pero no han cumplido. Nos sentimos ninguneados por el Ministerio de Defensa», denuncia Jenner López (40 años), militar y presidente de la asociación 45 sin despidos.

Para López, la solución pasa por no retirar a los militares a una edad tan temprana y seguir contando con ellos para otras labores, que no tienen por qué ser misiones operativas. Por esta razón, desde esta organización exigen «más plazas permanentes». «Estamos demostrando que podemos seguir trabajando y no ser un lastre para la ciudadanía», señala. Y es que, según este miembro del Ejército, contar con ellos supondría un ahorro. «Al final, 50.000 personas, sus dos años de desempleo y la asignación suman unos 10.000 millones de euros», asegura.

«En vez de desarrollar la Ley, lo que se ha hecho es privatizar todos los servicios que podíamos hacer, como las cantinas o la seguridad privada», critica. Y añade: «Yo entré firmando unas condiciones y cuando estoy a punto de acabar, veo que el 80% no se han cumplido. Nadie me dio opción a otra cosa. Era: ‘O firmas, o te vas a la calle’. Y mi mayor problema no va a ser a los 45, será a los 65, que voy a cobrar una pensión mínima».

Concentración de militares para exigir mejoras salariales y de las condiciones laborales
Concentración en 2018 en Madrid. 

Recolocación

Por otro lado, denuncia López, si bien es posible optar a plazas para otros puestos de funcionario, algunas veces, debido a que las categorías no se corresponden, no es fácil la recolocación, aunque siempre se puede optar por opositar.

Además, no siempre son recibidos con los brazos abiertos en otros cuerpos. «Se tiene una imagen preconcebida de lo que somos, por un pasado oscuro en este país. Hasta el punto de que el Ministerio de Defensa firma convenios con ayuntamientos para que nos reserven plazas en la policía local, y el propio consistorio, después de haber firmado, se niega a sacarlas, porque el comisario de turno dice que no quiere ‘militarizar’ la comisaría», ejemplifica.

También, opina el militar, muchas veces no se tienen en cuenta sus reivindicaciones ya que, a la hora de reclamar sus derechos en la calle, suelen ser pocos. «Nos hemos manifestado, pero el problema es la jurisdicción militar y el adoctrinamiento sufrido, que hace tengas miedo a que tomen represalias contra tí o que te sancionen, aun teniendo derecho a manifestación», concluye.

Este diario se ha puesto en contacto con el Ministerio de Defensa, pero aún no ha recibido una respuesta sobre qué se va a hacer en esta legislatura para solucionar este problema.