14 C
nubes
Valencia
humidity: 62%
wind: 5 m/s WNW
H15 • L14
18 C
muy nuboso
Alicante
humidity: 42%
wind: 7 m/s W
H18 • L17
InicioComunidad ValencianaLa histórica empresa de diseño de mobiliario exterior cumple 100 años Point, la crónica de un sueño familiar

La histórica empresa de diseño de mobiliario exterior cumple 100 años Point, la crónica de un sueño familiar

La historia de Point es la de un fundador pionero, maestro artesano, que se convirtió en referente empresarial, y la de
una familia que, cuatro generaciones después, ha convertido su legado en una marca internacional, sinónimo del mejor diseño, investigación y “savoir faire”. La artesanía, la familia y la promoción del talento están en la base de esta historia de éxito.

 _ El año 2020 es clave para la familia Pons: se cumplen cien años de la fundación de la empresa, que pasó de ser un pequeño taller de trenzado de mimbre a una de las industrias más importantes de la Marina Alta (en Alicante) y un referente internacional. La cuarta generación ya está preparada para continuar impulsando el poderoso ADN de la marca y al equipo se suma Mario Ruiz, Premio Nacional de Diseño en 2016 y uno de nuestros diseñadores más internacionales.

_ También este año, Point recogerá el Premio Nacional
de Diseño 2019 del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades por su contribución a la mejora de la sociedad y de la calidad de vida de las personas.

Embajadora del diseño español, Point es hoy una referencia en el mobiliario de exterior. Four Seasons, W, Shangri-La, The Langham o Hyatt Regency son algunos de los clientes que desarrollan proyectos con la marca en Dubái, México, Australia, París, Londres, Miami…

Bajo el asesoramiento de Mario Ruiz (Alicante, 1965), Point se prepara para seguir consolidando mercados. Ruiz, que ya ha colaborado con la marca en el desarrollo de colecciones, se incorpora en 2020 como director creativo. Con una amplia trayectoria y gran reconocimiento internacional, esta alianza marcará el camino de los próximos lanzamientos.

 

A través de colaboraciones con grandes diseñadores nacionales e internacionales, Point ha creado un catálogo de cerca de 300 productos que encontramos en más de 1.000 proyectos de interiorismo por todo el mundo.

Las propuestas de Point se enmarcan en dos familias: “Classic” o “Contemporary”. La primera recoge la esencia de la firma y se basa en diseños tradicionales y en el trabajo artesanal de la fibra. La segunda, más innovadora, es fruto de la relación con diseñadores contemporáneos.

 

 

Dentro de las contemporáneas encontramos Weave, de Vicent Martinez (Valencia, 1949). Desde que nació (en 2017), esta colección –inspirada en el anudado de los nidos de los pájaros tejedores baya–, no ha parado de cosechar reconocimientos internacionales como los Global Excellence Awards 2018 de la International Interior Design Association, la Medalla de Oro de la Bienal Iberoamericana CIDI de Interiorismo, Diseño y Paisajismo o el Premio ADCV ORO de Mobiliario de Exterior en 2017.

Paralel, de Gabriel Teixidó (Barcelona, 1947) es serena y atemporal, está llamada a convertirse en un clásico. Robustas y suaves
a la vez, sus piezas combinan madera y cuerda con una línea elegante que funciona igual en un exterior que en un interior. Sillas, sillones, sofás butacas y mesas –hasta 14 elementos– componen esta colección.

También en la familia contemporánea, Francesc Rifé (Sant Sadurní d’Anoia, 1969) firma la colección Fup, una serie de pufs que parte de la sencillez del círculo como elemento esencial.

En la próxima Feria Hábitat Valencia, el francés Christophe Pillet (Montargis, 1969) presentará tres colecciones en las que el objetivo ha sido crear piezas tan atractivas y bien terminadas, que puedan funcionar como muebles de interior. Se trata de sofás, sillas de cuerda trenzada o bancos.

En la familia clásica encontramos siluetas que permanecen en
la retina de generaciones, como la colección Alga, un homenaje a los orígenes de Point, el emblemático sillón Emmanuelle actualizado con nuevos acabados o la colección Charlestón que evoca el glamour de los años 20.

La apuesta por el diseño se mantiene en el ADN de la marca. También sigue vigente el “savoir faire” en la fabricación de las piezas y el respeto por la artesanía –cada sofá trenzado de Point requiere cuarenta horas de un minucioso trabajo artesanal, cada silla, no menos de seis–.

Una importante apuesta por la innovación ha permitido el desarrollo de nuevos materiales que permiten adecuarse a las demandas actuales, incluso patentando fibras propias, e investigando en los materiales del futuro.

Point está unida a la esencia del Mediterráneo, a la calidad de la vida y al arte de vivir.

Un viaje de ida y vuelta

El sueño de José Pons Pedro, el abuelo de los actuales propietarios, comenzó en un barco rumbo a Argentina, siendo apenas un muchacho, en la primera década del siglo XX.
Allí tuvo que emigrar, solo, y ponerse a trabajar. Y allí aprendió una profesión, el diseño y el tejido de mimbre y de otras fibras naturales, como el ratán, y concibió algo mucho más profundo: un proyecto familiar y empresarial, de diseño e innovación que, un siglo después, sigue tan vigoroso como en sus comienzos.

De regreso a su pueblo, Gata de Gorgos, en Alicante, José fundó, en 1920, un taller de mobiliario aplicando las técnicas artesanales aprendidas en Argentina. Así llegó el mimbre a la comarca de la Marina Alta. Formó y empleó a sus vecinos y comenzó a realizar el sueño. La empresa se especializó en la fabricación de sillas y productos para el hogar, muebles decorativos y lámparas con un fuerte componente de diseño.

Los años cincuenta, una nueva visión del diseño

Point inicia su transformación en los años cincuenta, con la segunda generación al mando, gracias a la visión de Juan Bautista Pons, hijo de José. Fue él quien impulsó el crecimiento y la internacionalización destacando cada vez más la importancia del diseño.

Es en estos años cuando desarrollan un nuevo campo de creación con un nuevo material de trabajo, el ratán, y se rodean de los mejores maestros artesanos tejedores a mano de esta fibra. Y es entonces cuando empieza la internacionalización. En una primera fase, mediante la exportación, más tarde abriendo una planta propia de ensamblaje en los Estados Unidos. La estrategia pasaba por estar lo más cerca posible de su nuevo mercado.

Los sesenta, la explosión de la creatividad

La empresa se consolida internacionalmente, en los años sesenta, gracias a la creatividad de Gabriel Pons, diseñador y artista.
Su trabajo con las fibras naturales, especialmente el ratán, dio sus frutos en piezas elegantes y contemporáneas, que convirtieron

a Point en un referente del diseño valenciano. La innovación se materializó, además, en el uso pionero y abierto de colores y tapicerías y en la fusión del ratán con nuevos materiales.
La marca dio un salto cualitativo. Se abren así las puertas de nuevos mercados como Alemania, Francia y Reino Unido.

Cerca de 500 empleados trabajan entonces en la fábrica de Gata de Gorgos. Point se convierte en la bandera del mejor diseño de muebles de exterior. El fundador permanece en la fábrica y lleva la gestión de la empresa, pero también diseña muebles, fiel a su espíritu de experto artesano del mimbre y del ratán.

Los años setenta suponen la modernización definitiva de los muebles de ratán. A través de alianzas estratégicas, Oriente Medio, América Central o el Norte de África se convierten en los nuevos mercados de Point.

Los ochenta y noventa: una exitosa reinvención

La especialización marca esta década. Point decide centrarse específicamente en los muebles de exterior. El motivo fue una crisis de la materia prima, el ratán en los países exportadores. Point se replantea así su producción y su estrategia, empezando a fabricar en Vietnam. Esto marcó un gran paso en la estrategia de internacionalización. Lo que podía parecer una arriesgada aventura abrió, sin embargo, las puertas de Asia a la marca.

En todo momento cada producto de conserva sus valores y, por esa razón, siguen siendo piezas artesanales elaboradas por expertos artesanos, pero diseñadas para poder adecuarse a las tendencias y las necesidades.

A finales de los noventa, Point desarrolla el Shintotex, una nueva fibra reciclable, de alta resistencia y flexibilidad, con la que desarrollan gran parte de la producción.

Desde los años 2000

Sus raíces siguen estando en el Mediterráneo y no lo olvidan, porque sigue siendo su fuente de inspiración: en Gata de Gorgos (donde nació la compañía) y en Jalón, a unos kilómetros, donde se encuentra la sede operativa de la marca y la fabricación de las tapicerías.

“Nuestro secreto está en que hemos sido y somos fabricantes” desvelan. Con fábricas propias en Asia y un gran centro logístico en Jalón, Point ha conseguido dinamizar la economía del entorno. A este pequeño pueblo de Alicante llegan mercancías que se distribuyen desde aquí a todo el mundo.

Su madera proviene de bosques de tala controlada –teca de grado A, que contiene un alto nivel de aceite y gomas naturales, que le otorgan una alta flexibilidad y durabilidad–. También
se recicla al 100% el cartón, el plástico y las espumas que se utilizan en el proceso de fabricación. Point cuenta, además,
con proveedores comprometidos que le permiten trabajar con materiales reciclado provenientes de fibras, hilo y tela.

En 2018 la facturación superó los 8,5 millones de euros.
Su exportación, ese mismo año, ascendió al 78,10%. Point avanza, en el siglo XXI, sobre cuatro pilares: el diseño y la artesanía –que forman su ADN–, la internacionalización y la calidad. Tradición y modernidad les han llevado a estar presentes en más de setenta países, y a contar con delegaciones propias en Europa, Estados Unidos, Asia y Oriente Medio.

La empresa participa en las ferias más importantes del sector: Valencia, Colonia, Milán, Lisboa, Las Vegas, Miami y Nueva York. Cuenta, además con una oficina comercial permanente en Miami y showroom en Nueva York.

Sigue siendo una empresa familiar. La tercera generación de los Pons forma el Consejo de Dirección y la cuarta ya ha empezado a trabajar en la empresa. Y muchas de las familias que trabajan hoy en Point lo hacen, generación tras generación, desde el mismo origen de la marca. Sus manos han dibujado la evolución del diseño de los muebles de exterior, con cada hilo, cada nudo, cada hebra y cada recodo de sus piezas.

La historia de Point es la visión de una familia que supo vincular la tradición del trenzado del mimbre al mejor diseño.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies