El comienzo de los ensayos de AstraZeneca en menores de 16 años y que se une a otras como Moderna, Pfizer o Sinovac ha abierto una pregunta que queda atrasada por la prisa de proteger a los más vulnerables: ¿Se debe vacunar a los niños y niñas? Una pregunta que, sin embargo, no goza de una respuesta firme que fije cátedra y que no esté sujeta a una posible modificación en el futuro. Es lo que tiene una nueva pandemia.

«En un principio, diría que llegará el momento en que se tengan que vacunar, pero es hacer una hipótesis porque no sabemos cómo evolucionará el virus», resume Luis Blesa, presidente d e la Sociedad Valenciana de Pediatría. «Hay muchas cosas que no se saben», continúa el médico que expone que hasta ahora los ensayos de las vacunas no se habían hecho en menores por el propio funcionamiento habitual y porque el objetivo era conseguir proteger a los adultos más vulnerables, especialmente los mayores de 70 años.

De momento, como recuerda la doctora en Medicina e investigadora adscrita al Área de Vacunas del instituto Fisabio, María Garcés-Sánchez, «lo que sabemos es que los niños están teniendo escaso protagonismo, afortunadamente, en la pandemia; casi no se infectan y transmiten poco la enfermedad». «Pasan la enfermedad de una manera extraordinariamente leve», corrobora el experto en Salud Pública, Salvador Peiró.

Una de las explicaciones sobre por qué los más pequeños se libran de la covid está, según un estudio de la Universidad de Columbia de Estados Unidos, en la producción de inmunidad. Así, según este, los niños producen más anticuerpos dirigidos a la proteína S del Sars-Cov-2 que actúa como llave de entrada a las células para infectarlas. «Es posible que por eso el virus tenga más dificultad para entrar en las células o expandirse y replicarse en el organismo», señala Blesa.

«Es más prioritario vacunar a la población adulta», incide Garcés-Sánchez, a partir de ahí comienza la duda sobe qué hacer en el futuro cuando se dispongan de vacunas suficientes. «Tendremos que estar atentos a cómo evoluciona el virus», explica la también pediatra que indica que si se adapta como el resto de coronavirus, «acabará siendo un proceso leve que se quede limitado a la población infantil».

Esta es, precisamente, otra de las explicaciones que se dan a por qué los menores tienen casos más leves. Así, estar en contacto habitual con otros coronavirus similares a la covid-19 les habría permitido haber generado anticuerpos preparados contra estos y que servirían de protección frente al actual Sars-Cov-2. Sin embargo, los niños siguen contagiándose (aunque más leve y en menor proporción) y, sobre todo, pueden contagiar, aunque los expertos recuerdan que su capacidad es menor.

«Vacunar a los niños en un contexto en el que la mayoría de a población está inmunizada podría ayudar a frenar cualquier posible transmisión y evitar tener reservorios del virus», explica Salvador Peiró quien, no obstante, incide en que todavía hay muchas incógnitas. Entre estas está la misma que la de la doctora Garcés-Sánchez sobre cómo evolucionará el virus y las nuevas variantes. «Quizás tengamos que revacunarnos en un tiempo para reforzar la inmunidad ante la evasión de algunas variantes como la brasileña o la sudafricana», añade y en ese caso, destaca que los menores de edad «volverían a ser los últimos».

Desde la Sociedad Valenciana de Pediatría, su presidente cree que «probablemente sea necesario tener vacunados a los niños en un momento determinado». De estos, especifica que sí que debería ser necesario vacunar a aquellos que son de riesgo ante un contagio como aquellos que están bajo un tratamiento inmunosupresor.

Por su parte, la también integrante del Comité Asesor de Vacunas explica que con las coberturas «elevadas» en el resto de la población «y los datos que orientan a que las nuevas vacunas podrían generar cierto grado de inmunidad esterilizante supondrían un impacto importante en el control de la enfermedad sin necesidad de vacunar a los niños». No obstante, cree que es necesario terminar los estudios de la vacunación en niños «porque no sabemos cómo el virus se va a adaptar en cuanto tengamos a lo adultos vacunados».

Vacunar a embarazadas

Otra de las dudas relacionadas es si vacunar o no a las mujeres embarazadas. «En un principio no hay datos que digan que no son seguras para las embarazadas, las pruebas en animales han ido bien», asegura Peiró. Así, indica que en los primeros ensayos en humanos no se incluyeron muestras de mujeres embarazadas, sin embargo, a mitad del proceso sí que hubo unos pocos casos que se habían quedado embarazadas (o lo estaban, pero no se sabía) y no tuvieron ninguna complicación.

Desde el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades aseguran que «no se cree que las vacunas ARNmensajero representen algún tipo de riesgo para los lactantes» y recuerda que las vacunas ARN mensajero no infectan el virus ni interactúan sobre el ADN. «Los expertos creen que es poco probable que representen un riesgo específico para las personas embarazadas», expresa la recomendación de esta institución.