20 C
nubes dispersas
Valencia
humidity: 37%
wind: 0 m/s NW
H22 • L17
22 C
cielo claro
Alicante
humidity: 51%
wind: 1 m/s W
H23 • L21
InicioActualidadAlerta laboral: el coronavirus se llevará por delante empleos poco cualificados que no volverán tras la crisis

Alerta laboral: el coronavirus se llevará por delante empleos poco cualificados que no volverán tras la crisis

La crisis generada por el coronavirus ha generado un desempleo histórico en España en marzo. Y lo ha hecho en la población más débil y, lo que es peor, afecta a empleos cualificados que no volverán cuando la economía se recupere.

El otro día conocíamos los datos de paro en el país. Unos datos que, como pudimos observar, no despertaban ningún optimismo en una ciudadanía que, ante la posibilidad de una histeria colectiva, se sigue refugiando en el cooperativismo que suscita ese espejismo social en el que nos mantienen nuestros políticos. Un espejismo que, pese a las dificultades de la ministra de Trabajo para explicar lo que es un ERTE, no oculta la verdadera realidad. Una realidad que se materializa en forma de desempleo.

Los datos arrojan la friolera de 302.365 nuevos parados en el país, con más de 800.000 afiliados menos a la Seguridad Social. Unas cifras que no solo triplican el gran incremento que vivió el paro en 2009, sino que, a su vez, refleja el peor dato de paro mensual de la historia de nuestro país. 

Por sectores se ha concentrado en los servicios y en la construcción. Estamos hablando de que el descenso, por ejemplo, en la construcción es de 150.000 trabajadores, mientras que en la hostelería -muy presente en el sector turístico- sigue cayendo a ritmos agigantados, dejando en nuestro país la destrucción de 150.000 empleos. 

Ese incremento del 9,3% en el paro que ha vivido nuestra economía comienza a suscitar muchas preocupaciones. Porque la economía española arrastra consigo cifras de desempleo que para nada muestran una buena salud de nuestro mercado laboral. La desaceleración económica que acechaba a nuestra economía estaba teniendo un impacto directo en el desempeño de nuestro mercado laboral, el cual iba reduciendo su ritmo en la creación de empleo.

Ciclos económicos

Todo ello, producto de una economía que, como la española, se muestra muy procíclica ante los escenarios. Es decir, una economía que, cuando crecemos, crece más, pero que, cuando decrece, también el decremento se produce de forma más pronunciada. En este sentido, con un 14% de desempleo estructural, y que ya nos sitúa a la cabeza de Europa en términos juveniles -llegando a superar a Grecia, un país rescatado- es un verdadero agravio el que la tasa de desempleo siga aumentando. 

Pero más preocupante aún, a mi parecer, es el foco en el que se está concentrando la destrucción de empleo en estos momentos. Si observamos la situación que atraviesa nuestra economía con el coronavirus, precisamente son aquellos sectores más vulnerables y con empleo de menor cualificación, aquellos que, por otro lado, peor se están adaptando a la coyuntura vírica. Estamos hablando de que, precisamente, la destrucción se está concentrando en sectores en los que el personal se encuentra empleado en trabajos de poca cualificación, ya que son trabajos físicos sin la capacidad de adaptarse al teletrabajo.

En este sentido, esto es verdaderamente preocupante. Y es preocupante por el hecho de que son estas personas, precisamente, aquellas que más trabajo les costará el encontrar un nuevo empleo cuando la situación amaine. La reanudación económica, cuando llegue, se va a mostrar de forma asimétrica, es decir, una recuperación que no será uniforme. Así, teniendo en cuenta esta situación y la elevada tasa de paro estructural de nuestro país, es preocupante el que se estén destruyendo puestos de trabajo que, posteriormente, no podrán ser suplidos, reenganchando a ese personal que sale del mercado laboral.

Es extremadamente importante conocer estos detalles. Detalles que indican la falta de herramientas que precisan las empresas para adaptarse. Máxime en un escenario en el que las firmas españolas, pese a ser grandes, siguen siendo excesivamente pequeñas, al menos en contraste con las empresas europeas. Empresas con recursos muy escasos y de dimensiones limitadas. Además, unas compañías que se encuentran a la cola de Europa en materia de liquidez, arrojando indicadores de caja media, es decir, el tiempo que puede mantener una empresa sus costes fijos sin recibir ingresos, de 57 días. En otras palabras, 57 días de vida para unas empresas que, ante la falta de herramientas, tendrán que despedir a su personal.

Perder capacidad productiva y consolidar las pérdidas es el peor error que podría cometer la economía española. Nuestros indicadores no muestran una robustez económica como para ignorar aspectos tan alarmantes como nuestro nivel de apalancamiento (deuda pública), así como los niveles de desempleo que posee nuestro país. Unos niveles que han sido recogidos por Eurostat, recalcando la mala situación de nuestro país, así como nuestras irrisorias fortalezas. Es hora de dotar de herramientas a las empresas para permitirles la adaptación, pues el escenario podría provocar situaciones muy desagradables en el futuro.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies