HomeActualidadAcuerdo ‘in extremis’ para salvar los primeros presupuestos «del cambio» en Andalucía

Acuerdo ‘in extremis’ para salvar los primeros presupuestos «del cambio» en Andalucía

Vox acuerda con el gobierno PP-Cs retirar la enmienda a la totalidad por el «interés general» y tras arrancar el compromiso de reducir la ‘administración paralela’

Vox ha mantenido el suspense sobre los presupuestos andaluces hasta el último minuto. Casi en el descuento, el nuevo gobierno del PP y de Ciudadanos ha salvado los presupuestos «del cambio», como ellos mismos los han bautizado, salvando el veto que la formación de derecha radical anunció y materializó la semana pasada en forma de enmienda a la totalidad.

Las negociaciones que, casi de forma ininterrumpida, se han sucedido en la última semana han terminado dando fruto y los representantes del ejecutivo que las han llevado han terminado por convencer a los de Vox, que ha anunciado, al fin, la retirada de su enmienda apenas unas horas antes del límite de la votación en el pleno del Parlamento Andaluz.

Lo ha hecho el portavoz parlamentario de esta formación, Alejandro Hernández, en su turno de intervención para defender, en teoría, la enmienda a la totalidad que ha acabado guardando en el cajón.

Hernández ha esgrimido como argumento para justificar la retirada de la enmienda el «interés general» por encima de todo. Alrededor de una decena de veces ha usado esa expresión y, justo después, ha agradecido al gobierno bipartito su «disposición» a negociar que ha permitido, ha añadido, llegar a «puntos de encuentro».

«Lo más fácil», ha señalado el diputado de Vox, hubiera sido mantener la enmienda a la totalidad.

El acuerdo, que empezó a fraguarse este martes, se ha alcanzado sobre la base de un documento que incluye una treintena de puntos, aunque uno destaca por encima de los demás, la administración paralela, el conglomerado de entes instrumentales y empresas públicas, cuya reducción «efectiva» quiere Vox a toda costa. El PP se ha comprometido a tomar medidas en este sentido, a llevar a cabo nuevas auditorías y, en función de los resultados de las mismas, a tomar decisiones.

La memoria histórica está igualmente presente en ese documento, en el que Vox pretende una reducción de las partidas presupuestarias, así como la inmigración irregular y un mayor control policial de la misma a través de un órgano de coordinación con las fuerzas de seguridad.

Además, Vox consigue que en los presupuestos se incluya la «violencia intrafamiliar» y que se destine una partida a este concepto.

Se trata, ha dicho el portavoz de Vox , de un plan «ambicioso y valiente», de manera que se ha pactado que se lleve a término no sólo en este presupuesto, el de 2019, sino también en el de 2020.

LO QUE VOX HA CONSEGUIDO

Aunque a todos estos compromisos arrancados, Vox puede sumar uno más igualmente importante, dado que el desafío del bloqueo presupuestario -que ha llevado casi al límite- ha servido por encima de otras cosas para hacer valer sus doce votos y dejarle claro al PP y a Ciudadanos hasta qué punto dependen de su apoyo y que, como mínimo, tienen que contar con su partido.

Aunque en un principio se esperaba que el acuerdo, y la retirada del veto, se produjese a primera hora de la mañana, las exigencias de Vox han alargado casi de forma agónica la incertidumbre sobre la aprobación de unas cuentas que suponen la primera gran prueba de fuego del gobierno de coalición PP-Cs que, con el apoyo precisamente de Vox, desalojó del poder al PSOE tras 37 años ininterrumpidos de dominio político.

A favor del pacto y la retirada de la enmienda también jugaba lo que podría haber supuesto para Vox votar en bloque con el PSOE y con Adelante Andalucía -que también han presentado sendas enmiendas a la totalidad-, para tumbar los presupuestos de un gobierno que no existiría sin sus votos, una imagen que el PP y Ciudadanos han usado, además, como medida de presión en la negociación.

El desbloqueo, igualmente, de las conversaciones a nivel nacional entre el PP, Ciudadanos y Vox en ayuntamientos y comunidades, como Madrid o Murcia, ha contribuido decisivamente a que se levantara el veto a las cuentas. El vínculo entre una y otra cosa lo había admitido expresamente el propio Santiago Abascal.

A lo largo de esta última semana, Ciudadanos, primero, e incluso el PP aunque en menor medida, han llegado a contemplar el sacrificio de los presupuestos de 2019 para centrarse en los de 2020 ante el escenario adverso de las negociaciones. El partido de Juan Marín ha sido el que más abiertamente se había mostrado a favor de dejar caer el proyecto presupuestario tras resistirse a una de las condiciones impuestas por Vox, la ruptura del cordón sanitario, que Ciudadanos se sentase con el partido de derecha radical a negociar en igualdad en una mesa a tres junto al PP.

Informa Erik Encinas.

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